MODO DE HACERLO : Pelamos las cebollas y las partimos en trocitos, lo mismo hacemos con los dientes de ajo.
Los tomates después de lavados y pelados, les quitamos la piel y los troceamos.
Echamos el aceite en una sartén grandes y doramos los ajos y las cebollas.
Cuando ambos ingredientes cogen color incorporamos los tomates.
Sazonamos y esperamos que esté el tomate hecho para después pasar la batidora. Añadimos una cucharadita de azúcar y así evitamos la acidez del tomate.
A continuación llenamos los frascos de cristal hasta el borde, y con tapaderas metálicas cerramos herméticamente. Después los ponemos boca abajo hasta que estén fríos. Esto equivale al baño María, pero siempre que el tomate esté recién sacado de la satén.
Si el tomate lo hemos dejado enfriar antes de envasarlo, lo que hacemos es ponerlos en una cacerola con agua hasta que los cubra y cocer durante veinte minutos. Así se conservará por mucho tiempo.




























